La unidad denominada UAV (por sus siglas en inglés) es un avión pequeño que se desplaza a control remoto o programado en una ruta determinada. Tendrá una cámara de video, un radar o un detector infrarrojo que le permitirá captar información sobre lo que ocurre en una zona de desastre y enviarla en tiempo real a un puesto de comando. Ello hará posible el conocimiento rápido de la situación y tomar decisiones oportunas y acertadas.
La nave se desarrollará en virtud a un convenio entre el Ministerio de Defensa y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec). Será diseñada por un equipo de investigadores civiles y militares del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra. Se prevé que se culmine en el lapso de un año.
Los responsables del proyecto mencionaron, entre algunos servicios que brindará, la detección y seguimiento de incendios forestales, inundaciones, huaicos, desbordes de ríos, sismos. También la vigilancia de fronteras, el control de zonas de deforestación y cultivos ilegales del narcotráfico, el tráfico de drogas, grabación de videos como evidencia legal.
El uso del vehículo aéreo no tripulado evitará poner en riesgo a personal de seguridad y rescate en casos en que no existan facilidades de acceso por vía terrestre, fluvial, lacustre o marítima.
A la ceremonia de firma del convenio asistieron el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, el presidente del Concytec, Augusto Mellado, y los comandantes generales de las Fuerzas Armadas, entre otras autoridades.
